noviembre 04 2015 0Comentario
reforma cocina sin obras

¿Cómo se reforma una cocina “sin obras”?

La cocina es la habitación de la casa que, en mayor medida, sufre el desgaste del uso y paso del tiempo, especialmente en ciudades como Valencia, que destacan por su elevada humedad.
Asimismo, esta estancia, merced a la decoración característica, sobresale por una personalidad muy marcada, por lo que ha de aunar funcionalidad y estética.
Por lo tanto, el referido desgaste puede implicar la necesidad de llevar a cabo una renovación de su estructura y elementos. Esta renovación, básicamente, pasa por efectuar una reforma.
Por lo que respecta a esta reforma, es posible que, en esta coyuntura de crisis económica, no haya disposición de fondos suficiente para asumir una obra de cierto calado. Por otro lado el realizar una reforma de ese calado nos limita la utilización de la estancia.
En esta tesitura, una alternativa propicia se relaciona con la realización de una reforma sin obras y con las menores molestias. Esta decisión no tiene por qué implicar optar por el bricolaje casero (ese que tanto miedo nos da).
Cabe la posibilidad de contactar con empresas profesionales de reformas, las cuales cuentan con un equipo técnico, plenamente cualificado, para afrontar estos trabajos. A continuación, se desgranarán algunas de las características relativas a la reforma de una cocina sin obras.
En primer lugar, una de las ventajas de contar con asesoramiento técnico estriba en la capacidad de los equipos profesionales para realizar una planificación solvente. En términos generales, esta inversión propiciará un ahorro final. Por ejemplo, estos técnicos pueden acceder a descuentos en los materiales que emplean. Además, cuentan con los medios y conocimientos oportunos para aconsejar, de manera certera, en la distribución de los elementos de la cocina.
Una de las primeras recomendaciones conlleva evaluar la posibilidad de modificar estos tres elementos: muebles, paredes y suelo.
Asimismo, es posible potenciar la luminosidad y sensación espaciosa mediante la instalación de un gran espejo. Por otra parte, hay cambios que pueden llevarse a cabo con inversiones mínimas y un poco de imaginación. Basta, por ejemplo, con recambiar algunos accesorios: grifos, rejillas, cuadros, etc. Esta estrategia funciona a la perfección con los electrodomésticos, que admitan la colocación de vinilos (como la nevera por ejemplo).
Cabe la posibilidad de echar mano de productos especiales para modificar el aspecto de paredes y suelo, sin necesidad de una gran inversión ni meterse en obras costosas. La selladora, las pinturas especiales o los vinilos decorativos de plástico suponen, en este aspecto, soluciones dignas de tener en cuenta a la hora de revestir las paredes.
Y en cuanto al suelo, existen diferentes opciones como por ejemplo los laminados sintéticos tipo parquet o más tipo vinílico-sintéticos. Esta una partida algo costosa en cuanto a material, pero da bastante juego la gran variedad de opciones disponibles a día de hoy en el mercado.
En definitiva, directrices que hay que valorar a la hora de reformar una cocina sin obras.

Referencias: www.abc.es/familia-ahorro/20130903/   www.zurich.es/es-es/seguros/hogar/consejos

 

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