enero 26 2017 0Comentario
humedades reformas

Tengo humedades en casa (parte 1 de 3)

Diagnosticar correctamente el origen de las humedades es el primer paso para encontrar una solución.

La humedad puede tener su origen en:
La condensación, la capilaridad, o infiltraciones laterales (sótanos, bodegas, viviendas en semisótanos, garajes, etc), a continuación las describimos brevemente.

a) Humedad de condensación.
Es el resultado de la retención de vapor de agua en los capilares de los muros, paredes o revestimientos, por la variación de presión entre el interior y el exterior.

 

 

 

 

 

 

 

b) Humedad de capilaridad.
La humedad ascendente afecta a casi todos los edificios antiguos y, en algunos casos, incluso a los de nueva construcción si no tienen sistemas de aislamiento adecuados.

 

 

 

 

 

 

 

c) Humedad de filtración.
Este tipo de humedad es la que aparece como consecuencia de la penetración de agua procedente del exterior.

 

 

 

 

 

 

Una vez diagnosticado el tipo de humedad, lo conveniente es proceder con el tipo de reparación que corresponda, es decir, cada problema lleva su solución.
No existen las soluciones únicas universales para las humedades.


a) Humedad por condensación

La actividad diaria (ducharse, cocinar, lavadoras, secadoras,.etc) y la ventilación deficiente de las viviendas producen fenómenos de condensación.
Aparecen manchas de moho en paredes o techos, e incluso, pueden generarse problemas de salud.
El exceso de humedad ambiental suele ser el origen de los problemas de humedades por condensación.
Esta acumulación de agua en las paredes y techos de nuestras casas hace que proliferen los ácaros y los hongos, aumentando el riesgo de sufrir alergias, asma y otras enfermedades relacionadas con la humedad.
Para eliminar la condensación. Tenga en cuenta que es una labor constante que puede ayudar en gran medida a solucionar el problema de la condensación si la vivienda no está muy afectada.


A continuación unos consejos:

– Intente mantener una temperatura constante en el interior de su vivienda el mayor tiempo posible. Los cambios bruscos de temperatura pueden agravar las humedades.


– Ventile la vivienda todos los días.


– Evite secar la ropa en el interior de su vivienda. Si no tiene elección porque no dispone de un lugar idóneo para hacerlo al aire libre, coloque el tendedero al lado de una ventana abierta en una habitación y cierre la puerta. La humedad de la ropa genera humedades por condensación que se instalarán en paredes y ventanas.


– Si dispone de un cuarto de lavado, asegúrese de que esté correctamente ventilado. Los aparatos de secado pueden también generar condensación.

reformas-mislata

Write a Reply or Comment